Panel 2. Las Industrias Culturales en la Era Global - Relatoria 4

Dr. Hugo Gutiérrez Vega

El Dr. Hugo Gutiérrez Vega comenzó su ponencia expresando su admiración por la tecnología (sin ironía). Vivimos en un mundo de obsolescencia tecnológica, un mundo en el que un aparato deja de ser útil a los 20 días de comprado, comentó.

 

Anticipó que el eje central de su intervención sería reflexionar cuál es el papel del Estado en las industrias culturales: ¿cómo debe intervenir?  Esta pregunta permite analizar el contexto. Actualmente existe una clara superposición de funciones entre lo que hace el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA) y el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Este error de atribuciones institucionales es un obstáculo importante en el desenvolvimiento de las industrias culturales en México.

 

Además, expresó que el INBA se encuentra en una clara desventaja. Mientras el CONACULTA se dedica a inaugurar obras, el INBA se encarga de solucionar los problemas que se derivan de los sindicatos de artistas.

 

Para continuar con el debate sobre la intervención del Estado en las industrias culturales, Hugo Gutiérrez Vega hizo mención de dos ejemplos exitosos de intervención: Inglaterra con la formación de la Federación Nacional de Mujeres (National Federation of Women's Institutes) en donde claramente esto representa un esfuerzo del Estado por impulsar la creatividad y la innovación de las instituciones de mujeres; el segundo ejemplo es la Unión Soviética en sus primeros años de socialismo, en donde el Estado instituyó un grupo de “cultura proletaria” en el cual sus miembros querían hacer un arte más comprensivo para las masas y fomentar una mayor participación en las artes.

 

Para cerrar su intervención, Hugo Gutiérrez Vega demandó que el Estado debe intervenir sin ningún interés de controlar lo que se produce. El Estado debe generar estímulos fiscales, ejercer gasto público y posicionar a las industrias culturales quitándose la –siempre- tentación de imponer filtros y restricciones a la creatividad y a la imaginación. En pocas palabras, la función del Estado debiese ser “intervenir sin censurar”.