I Foro Internacional sobre Migración y Desarrollo

La migración como factor de desarrollo: debates para la gestión migratoria en México y Estados Unidos

 

El Primer Foro Internacional sobre Migración y Desarrollo tuvo lugar el 4 de diciembre de 2010 de 11 a 13 horas en el Salón 4, Planta Baja, de la Expo Guadalajara, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Se contó con la asistencia de aproximadamente 400 personas entre académicos, estudiantes, funcionarios públicos y público en general.

 

En primer lugar, las autoridades universitarias dieron apertura oficial al evento. Para ello se contó con la participación del Dr. Marco Antonio Cortés Guardado, Rector General de la Universidad de Guadalajara (UdeG); el Lic. Raúl Padilla López, Presidente de la FIL; la Dra. Leticia Leal Moya, Directora del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo de la UdeG; y, el Dr. Samuel Schmidt, Vicepresidente de Asuntos Académicos de la UdeG, Sede Los Ángeles.

 

Acto seguido, tuvo lugar la exposición de los ponentes invitados, que fueron el Dr. Sebastián Edwards, quien es Profesor Henry Ford II en la UCLA Anderson School of Management y asesor del Gobernador de California; el Mtro. Adolfo Albo, Economista en Jefe para México de BBVA Bancomer; el Dr. Jorge Durand Arp-Nisen, antropólogo, profesor-investigador de la Universidad de Guadalajara y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III; y, el Embajador Carlos García de Alba Zepeda, Doctor en Sociología por la Universidad de Roma y Embajador de Carrera del Servicio Exterior Mexicano. El encargado de moderar este encuentro fue el Emb. Carlos González Magallón, Licenciado en Economía por la American University de Washington, D. C. y Embajador de Carrera (retirado) del Servicio Exterior Mexicano.

 

El Dr. Sebastián Edwards estructuró su ponencia alrededor de los siguientes temas: la divergencia entre la percepción y la realidad respecto del fenómeno de la migración, la política económica y social que debería implementar Estados Unidos y, finalmente, la creencia personal.

 

Para estudiar en la divergencia entre la percepción y la realidad, el Dr. Edwards realizó una revisión de las leyes migratorias en la historia reciente de los Estados Unidos, entre las que destacan:

- “Inmigration Act” de 1924
- “McCarren-Walter Act” de 1952
- “Inmigration Act” de 1965
- “Inmigration Reform and Control Act” (IRCA) de 1986
- “Inmigration Act” de 1990
- “McCain-Kennedy Reforme Proposal” de 2006
- “Reform Proposal” de 2007

El ponente considera sumamente complicado que las últimas iniciativas de ley para atender el tema de la migración en Estados Unidos puedan prosperar, debido al revés que ha tenido el gobierno de Barack Obama y el partido demócrata en las recientes elecciones intermedias. Asimismo, subrayó que cualquier avance en la legislación migratoria sólo será perceptible hasta concluida la presente administración.

 

Analizando la composición de los migrantes indocumentados en Estados Unidos, el Dr. Edwards apuntó que los principales sectores en los cuales se emplean son el agrícola, el de la construcción y, de manera creciente, el de los servicios (destacando aquí la actividad del transporte). Cabe mencionar que los estadounidenses dominan ampliamente las actividades de gerencia (management).

 

También consideró que existen muchos “mitos” respecto de los migrantes indocumentados en Estados Unidos que llevan políticas fundamentales implícitas. Un ejemplo es que no son sólo los hombres quienes migran para trabajar, ahora también son las mujeres quienes desarrollan esas prácticas.

 

Por otro lado, no son los migrantes asiáticos la mayor parte de este grupo de personas. Son los latinoamericanos, y principalmente los mexicanos, quienes integran la mayoría de los 13 millones de inmigrantes ilegales de los Estados Unidos (56% de mexicanos y 22% del resto de América Latina).

 

Ejemplo de ello, es el hecho de que casi la mitad de los que viven en Norteamérica regresa a su lugar de origen (entre 350,000 y 500,000 personas por año han migrado a los Estados Unidos, pero aproximadamente entre 225,000 y 350,000 inmigrantes ilegales han dejado este país al año en lo que ha sido una deportación voluntaria a sus países de origen). Por esta situación, las cifras oficiales –que sólo consideran los migrantes que llegan y no los que retornan— se mantienen “infladas” para justificar el excesivo gasto destinado a la contención de inmigrantes ilegales.

 

El Dr. Edwards criticó la falta de políticas para la asimilación de los migrantes por parte de los gobernantes norteamericanos, al mencionar que los efectos de una deportación masiva serían perjudiciales para la economía (especialmente para el sector agrícola) y la competitividad de Estados Unidos, ya que el 50% de los migrantes ilegales trabajan en negocios formales.

 

Para concluir, el Dr. Edwards explicó las causas por las cuales se migra a Estados Unidos: 75% por reunificación familiar, 7% por lotería, 1% asilo humanitario y 17% por empleo. El objetivo debería ser cambiar las formas de inmigración: a través de políticas públicas se debe lograr que la principal causa de migración a los Estados Unidos sea el empleo (y no la reunificación familiar).

 

Posteriormente, Adolfo Albo presentó algunas reflexiones sobre la migración México-Estados Unidos. Estas reflexiones forman parte de los compromisos sociales asumidos por BBVA Bancomer con los migrantes y sus familias, entre los que se mencionan: otorgamiento de becas, creación de bases de datos sobre migración y desarrollo, elaboración de documentales, análisis e investigaciones, y el impulso de jornadas de la sociedad civil en la materia.

 

El Mtro. Albo señaló que los factores de expulsión y atracción de migrantes son económicos, demográficos, políticos, sociales, culturales y ambientales. De todos ellos, los factores económicos son los principales.

 

Respecto de la migración de nacionales hacia Estados Unidos, expresó que la razón determinante no se encuentra en México sino en dicho país, debido a que la dinámica de la migración mexicana está en función del ciclo económico estadounidense: en una perspectiva de largo plazo, se observa que en épocas de crecimiento económico los flujos migratorios tienden a aumentar y en épocas de recesión disminuyen, pero no se revierten. Así, el empleo es el principal factor de migración. Pero, además de ello, la migración en México (así como en otras partes del mundo) comienza a relacionase con otros temas, como la degradación ambiental, la llamada “fuga de cerebros” y la expulsión de mano de obra calificada.

 

No obstante, la migración tiene efectos positivos para ambas partes. En el caso de México, la migración reduce la presión del sector laboral e inyecta ingresos adicionales a través de las remesas. Para Estados Unidos, ha ayudado a elevar la productividad al incrementar las posibilidades de producción, con lo cual satisface una parte importante de la demanda del empleo en Estados Unidos y ha tenido efectos positivos sobre el tamaño de la población productiva y la seguridad social, de tal forma que los efectos negativos en la migración han sido –al menos para Estados Unidos- muy escasos. Incluso, el Mtro. Albo aseguró que “la contribución mexicana” al PIB de Estados Unidos es aproximadamente del 4%.

 

En el caso de México, la falta de empleo es un importante factor de expulsión: desde la década de 1980, el crecimiento en el número de empleos ha sido menor al crecimiento de la población mexicana.

 

Finalmente, el Mtro. Albo mencionó las conclusiones resultantes del Foro Global sobre Migración y Desarrollo (FMMD, por sus siglas en inglés) celebrado en Puerto Vallarta durante el mes de noviembre de 2010 (las ediciones anteriores del FMMD fueron: Bruselas 2007, Manila 2008, Atenas 2009; mientras que las próximas ediciones serán en Suiza durante 2011 y Marruecos para el 2012). Aunque los acuerdos del FMMD no son de carácter vinculante, es de subrayar que en este año se avanzó en temas de fundamental importancia para los migrantes, como son: protección de los derechos humanos, reconocimiento del costo social para las familias, la migración laboral, la redefinición de la migración irregular, cambio climático y el desarrollo de procesos consultivos regionales e interregionales del FMMD.

 

El tercer ponente fue el Dr. Jorge Durand, quien abordó el tema de los sistemas migratorios mundiales, el cual estaría conformado por un total de 215.8 millones de personas, es decir, el 3.2% de la población mundial. Es significativo que, de la totalidad de migrantes en el mundo, el 48.4% son mujeres y 16.3 millones sean refugiados. Además, los flujos migratorios sur-sur representan en la actualidad el 43%.

 

Si se observa la migración en términos absolutos, los 10 principales países de destino para los migrantes son: Estados Unidos, Rusia, Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Reino Unido, España, Francia, Australia e India; mientras que los 10 principales países emisores de migrantes son México, India, Rusia, China, Ucrania, Bangladesh, Pakistán, Reino Unido, Filipinas y Turquía. Pero si se observa este mismo fenómeno de manera proporcional a la cantidad de población nacional, resulta que más de dos terceras partes de las poblaciones de Qatar, Emiratos Árabes, Kuwait o Andorra está conformada por inmigrantes; mientras que más de la mitad de las poblaciones de países como Grenada, Guyana o Puerto Rico emigra.

 

El Dr. Durand habló de la importancia de la migración irregular en la actualidad. A partir de este concepto se entiende a la migración como un proceso dinámico en el cual los países emisores logran transformarse en receptores y viceversa, y migrantes regulares pasan a ser irregulares y viceversa (este concepto cobra mayor relevancia al comprender la naturaleza y función de las fronteras). Sin embargo, la migración irregular es mínima, ya que representa apena el 9.2% de la población migrante total.

 

Además, el ponente considera que la migración debe ser comprendida en los contextos fronterizos, regionales, históricos y de las nuevas tendencias. En el mundo, la movilidad de los individuos a nivel regional es importante; aunque también los nexos de antiguas metrópolis con sus ex-colonias son factores fundamentales para entender la migración.

 

Para finalizar el Dr. Durán apuntó que en el estudio y comprensión del fenómeno migratorio prevalecen distancias entre la realidad y la percepción que se traducen en la criminalización del migrante (y solapamiento del empleador), discriminación, racismo, xenofobia y, lamentablemente, la utilización de este tema como política electoral. Para lograr acuerdos migratorios, señala como condiciones indispensables: coherencia institucional (entre distintas instancias gubernamentales) y responsabilidad compartida (entre trabajadores y empleadores).

El último de los expositores fue Carlos García de Alba, quien brevemente planteó problemas fundamentales al cuestionarse sobre la administración de la migración, y en que medida constituye un factor de desarrollo.

 

Subrayó que el tema de la migración es sumamente novedoso: apenas en 1994 la Organización de las Naciones Unidas celebró en El Cairo la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de Naciones, que tuvo como tema central la migración.

 

México es uno de los principales países emisores de migrantes en el mundo. Por ello, el estudio de este fenómeno es clave en nuestro país, sobre todo si se consideran los resultados arrojados por el Censo de Población 2010 realizado por el INEGI, donde se dio cuenta de que, además de los 114 millones de mexicanos en territorio nacional, habría otros 12 millones de connacionales en Estados Unidos.

 

El Emb. García de Alba mencionó también que en el fenómeno migratorio prevalecen algunas interrogantes, como por ejemplo el factor de resistencia por parte de mexicanos para adoptar la ciudadanía estadounidense.

 

Una cuestión criticada por el ponente fue la política migratoria implementada por Estados Unidos al señalar como un gran error gastar alrededor de 2,300 millones de dólares para la construcción de un muro fronterizo, cuando más del 60% de los indocumentados mexicanos entran por avión o automóvil. Incluso el gasto de Estados Unidos para intentar frenar a los migrantes resulta alarmante cuando se calculan las ganancias de los “polleros” que son aproximadamente 800 millones de dólares al año.

 

La migración es un factor de desarrollo que al final conviene a todos. Sin embargo, como enfatizó el Emb. Carlos García, faltan aún discusiones y estudios sobre el impacto de la migración en el desarrollo. En el caso de los mexicanos en Estados Unidos, es preciso que se avance en la integración de los connacionales en la economía y la sociedad para superar las actuales prácticas de arraigo. Pero también, en el tema de las remesas, destaca que hoy no haya políticas públicas para impulsar el desarrollo a través del destino de las remesas que, finalmente, puede ser considerada como un tipo de inversión extranjera directa.

 

Finalmente, insistió en la importancia de desarrollar a nivel Iberoamérica una política afín sobre migración y crear un Observatorio Mundial sobre la materia.